Hoy, en Maná del Lunes, presentamos: ¿POR QUÉ MI NEGOCIO ESTÁ TENIENDO DIFICULTADES?, una reflexión escrita por Rick Boxx.
Las dificultades en los negocios pueden volverse abrumadoras en ciertos momentos. Existen muchas razones posibles por las que una empresa u organización atraviesa problemas, por lo que discernir la causa raíz puede ser complicado. Sin embargo, es necesario hacerlo. Hay causas comunes detrás de un negocio en dificultades y también formas de responder ante ellas.
La primera requiere hacernos la pregunta: «¿Estoy siendo un mal administrador?». Es fácil caer en la codicia o distraerse, olvidando cuidar al cliente. También puede implicar ignorar disciplinas clave del desarrollo del negocio y de la administración financiera. La Biblia expresa esto a los líderes de la iglesia: «Pues un líder de la iglesia es un administrador de la casa de Dios, y debe vivir de manera intachable. No debe ser arrogante, ni iracundo, ni emborracharse, ni ser violento, ni deshonesto con el dinero» Tito 1:7 (NTV).
Cuando llegan los problemas, revisa tu corazón y tus prácticas diarias. Considera encuestar a tus clientes y examinar tus procesos empresariales y financieros.
El segundo problema común ocurre cuando la economía, o tu sector, está en declive. En una recesión económica, podrías suponer que la única respuesta es resistir como se pueda. Sin embargo, una respuesta proactiva es fundamental. Administrar los gastos es importante, pero los periodos difíciles también pueden convertirse en oportunidades para crecer en fe y en participación de mercado.
La Biblia afirma afirma: «En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan» Hebreos 11:6 (NVI). Si estás experimentando un declive, ora con valentía pidiendo la fe necesaria para dar lo mejor de ti y buscar aumentar tu participación en el mercado.
Una tercera razón posible de las dificultades en los negocios puede ser que Dios esté disciplinándote a ti o a tu empresa por causa del pecado, es decir, la desobediencia a Sus leyes y principios. Hace años formé parte de un consejo asesor de un líder ministerial que tenía serias dificultades para producir fruto tangible. Algo no parecía correcto, así que seguimos investigando. Finalmente, este líder anunció su renuncia debido a una adicción a la pornografía. Más tarde, uno de sus colaboradores dijo: «Sabía que había pecado en el campamento, pero no sabía dónde».
La Biblia es clara al respecto: «Porque el Señor disciplina al que ama, y azota a todo el que recibe como hijo» Hebreos 12:6 (RVC).
Si tu negocio está teniendo dificultades, da un paso atrás y evalúa con cuidado y en oración si tú o tu equipo tienen pecado en su «campamento». Otra razón por la que tu negocio podría estar atravesando dificultades es que Dios te esté probando, entrenando o refinando. Al inicio de mi ministerio en el mundo empresarial, hubo momentos en los que Dios puso a prueba y refinó mi fe. La cercanía de la nómina sin dinero en el banco me llevó de rodillas, suplicando la ayuda de Dios. Cuando el Señor proveyó de maneras inesperadas, no solo fortaleció mi fe, sino que también dio testimonio de Su grandeza. Pienso en el Salmo 66:10, que dice: «Tú, oh Dios, nos has puesto a prueba; nos has purificado como a la plata» Salmos 66:10 (NVI). Si parece que Dios te está probando y refinando, acude a Él en oración y maravíllate de lo que Él hará.
La última razón por la que tu negocio podría estar teniendo dificultades puede ser un ataque espiritual. Aunque procuro no darle demasiado crédito al enemigo, hay momentos en los que Dios permite que el diablo nos zarandee. Job es el mejor ejemplo de alguien que enfrentó una batalla espiritual intensa. En Job 1, Satanás le quita familiares, riquezas y todas sus posesiones, pero en Job leemos: «A pesar de todo, Job no pecó porque no culpó a Dios» Job 1:22 (NTV).
Si ya has considerado todas las demás razones para tus dificultades y parece tratarse de una batalla espiritual, confía en Dios y pelea revestido con toda la armadura de Dios descrita en Efesios 6.
Preguntas para reflexión/discusión
- ¿Cuál suele ser tu primera reacción cuando enfrentas dificultades en los negocios, ya sea como propietario, ejecutivo o miembro del equipo?
- En cuanto a poseer, operar o desempeñar responsabilidades dentro de una empresa, ¿qué crees que significa ser un buen administrador? ¿Tomas esto en cuenta en tu trabajo diario?
- ¿Cómo puede una persona crecer en su fe —y al mismo tiempo seguir desarrollando su negocio— durante tiempos difíciles? ¿Por qué muchas personas simplemente agachan la cabeza y tratan de resistir la tormenta en lugar de buscar formas de seguir creciendo?
- ¿Crees que existe una dimensión espiritual en nuestros esfuerzos en el lugar de trabajo, que hay una batalla entre el bien y el mal, aunque no podamos verla físicamente? Explica tu respuesta.
Desafío para esta semana
¿Tu negocio está atravesando dificultades en este momento —crecimiento estancado, disminución en ventas o participación de mercado, problemas de producción, conflictos entre el personal u otros retos—? Si es así, este es un buen momento para evaluar lo que está ocurriendo y cómo Dios podría desear involucrarse. Toma tiempo para orar por los desafíos que enfrentas y busca la sabiduría de Dios para abordarlos de una manera bíblica. Compartir tus necesidades con amigos de confianza o con un pequeño grupo con quienes puedas hablar de forma confidencial puede resultar de gran ayuda.